REUNIÓN VIRTUAL 30-03-2020 POSCURSILLO LA ESPERANZA


Nos reunimos este lunes, como otros muchos... Pero esta vez de una forma especial... En vez de estar unidos en la Parroquia de la Esperanza, estaremos UNIDOS a través de la oración. Desde casa, desde la tranquilidad de algún rincón, con una luz flojita. Enciende una vela y escucha la voz del Señor.
Vamos a disfrutar de un rato de oración, en el que reviviendo algunos textos del evangelio, podamos afrontar esta situación que nos ha tocado vivir. Con esperanza, juntos y sintiéndonos comunidad...

Déjate llevar... Empezamos...


Quiero seguirte Señor... Amándo hasta el extremo... Llena mi corazón, como dice esta canción, de personas y rostros que acariciar... Quiero seguirte, Señor.

Sigamos a Jesús, sin forzar el paso, poniendo nuestro corazón en Él, a dónde nos lleve... Vamos a leer este texto de Juan, 3, 1-5:

Jesús y Nicodemo

Había un hombre de los fariseos que se llamaba Nicodemo, un principal entre los judíos.
Este vino a Jesús de noche, y le dijo: Rabí, sabemos que has venido de Dios como maestro; porque nadie puede hacer estas señales que tú haces, si no está Dios con él.
Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.
Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y nacer?
Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios.

Ante esta situación en la que estamos, que no sabemos a dónde nos lleva, sepamos llenarnos del Espíritu para nacer de nuevo. Si esta situación es novedosa, más novedad trae el Espíritu a nuestra forma de vivirla, de afrontarla... Dios sigue moldeándonos y se vale de todas las circunstancias de nuestras vidas para hacerse presente y sacar algo bueno. Podemos pensar como Nicodemo ¿cómo es posible nacer de nuevo aqui? Sin salir de casa, sin vida social...
"En verdad, en verdad os digo, nosotros hablamos de lo que sabemos, y damos testimonio de lo que hemos visto"
Tómate unos minutos, 5-10 minutos, lo que necesites, para recordar esos momentos que han hecho que hoy puedas ser testigo suyo... Acompaña esos minutos con esta música si lo prefieres, córtala cuando tú consideres y continúa:



En muchos pasajes del evangelio Jesús se alejaba del ruido para orar con su Padre. A veces se iba al monte, otras veces al desierto... Hoy vivimos un desierto y Jesús nos dice: "Está escrito, no solo de pan vive el hombre, sino de toda Palabra que sale de la boca de Dios"
Como en el desierto, a lo mejor nosotros estamos pasando hambre de algunas cosas, de algunos afectos... Pero si seguimos los pasos de Jesús, sabemos que en el desierto fue tentado... Nosotros, en estos momentos, podemos estar tentados de caer en la apatía, incertidumbre, agobio, miedo... Por eso hoy más que nunca ayudémonos... Ahora, más que nunca, tenemos que cantar:


Apoyados en la Palabra, el desierto puede ser una oportunidad de encuentro con Dios, oportunidad de salir de uno mismo, oportunidad de abandono de comodidades. Puede ser un tiempo de Gracia, tiempo de discernimento. Vamos a aprovechar este rato para ver qué emociones tenemos en nuestro interior... ¿Vienen del espíritu o vienen del mundo?
Tómate otros 5-10 minutos, lo que necesites, para contestar esa  pregunta... Recuerda que puedes hacerlo en silencio o acompaña este rato de esta música, córtala cuando tú consideres y continúa:


Hoy, una vez más Dios se quiere encontrar contigo, para estar a tu lado en estos momentos de incertidumbre. "Alégrate, llena de Gracia, el Señor está contigo" Dios elige a María, y gracias a su SI adquiere nuestra condición humana. Pues de la misma manera, hoy, en estas circunstancias tan inesperadas, Dios se pone otra vez a nuestro lado. Dios nos vuelve a mirar a los ojos, como en nuestro Cursillo. 

Y como María, confirmemos nuestro SI, desde esta situación tan especial, tan diferente...
Te invitamos a recrearte en lo que sentiste en tu cursillo... Cómo Dios te miraba con amor, conociéndote... ¿Somos hoy capaces de decirle "Hágase en mi según tu palabra?
Tómate otros 5- 10 minutos acompañados o no con música...


Es tiempo de aprender, de un modo duro, que seguir al Señor no es solo hacer cosas santas y buenas... Sino un modo de estar en la vida, de sentir, de querer, de mirar... Es tiempo de agradecer todo lo que tenemos y todo lo que somos, agradecer que tenemos una comunidad que nos anima y nos sostiene. Todo esto lo vivíamos como normal, y ahora nos damos cuenta de que somos humanos y vulnerables. No olvidemos que nuestra vida es agradecimiento y servicio; y el servicio , ahora, es no convertirnos en el centro, sino ser sensibles con los que tenemos al lado, con nuestra familia, con nuestros amigos, con nosotros...
Señor, que bien se está cuando se está bien... Gracias por darnos estos momentos, por dejadnos arrodillarnos ante Ti, juntos, como comunidad... Gracias por recordarnos día a día lo que nos quieres a cada uno de nosotros... Gracias por enseñarnos que lo único que tenemos que hacer es quererte y querenos... Gracias porque podemos confiar en TI, Señor.


Terminamos nuestro ratito de oración personal... Pero la reunión de hoy no acaba aún... Ahora viene la segunda parte:
Los que queráis podéis compartir al terminar este rato de oración vuestra ACCIÓN DE GRACIAS PERSONAL o lo que queráis compartir en el grupo de whatsapp... 

¡GRACIAS SEÑOR, CUÁNTO NOS QUIERES!
¡GRACIAS A TODOS POR ESTAR AHI!

Comentarios